viernes, 9 de marzo de 2012

Boletines electrónicos ¿Un rezago digital?


Hablar de correos electrónicos pareciera resultar cada vez menos indispensable en un mundo en el que las redes sociales constituyen ya el principal medio de comunicación y difusión de información, y los mensajes a celulares representan mayor inmediatez cuando no se dispone de acceso a internet.

Lo cierto, es que para tener acceso a una red social, es indispensable poseer una cuenta de correo electrónico. Asimismo, el correo electrónico simboliza formalidad e inspira confianza para contactar a una persona o hacer algún tipo de trámite. Resulta además, bastante útil cuando se desea extender en algún tema o para enviar documentos.

Ropa, aerolíneas, bancos comerciales, software, tiendas por departamento, centros comerciales, distribuidoras de automóviles, etc. Así, podría enumerar un sinfín de industrias que, a través de los correos electrónicos, envían boletines.

 Sí. Un boletín, esuna publicación distribuida de forma regular, generalmente centrada en un tema principal que es del interés de sus suscriptores”

¿Qué pasa con la industria de la prensa escrita? Pues al igual que en todas, es una empresa, una marca y tiene un público objetivo que son los suscriptores. Sin embargo, la periodicidad con la que este boletín debería ser enviado, es a diario, como lo hace en función de la prensa impresa. Su producto son las noticias, por tanto, el boletín electrónico debe contener noticias de interés público.

En Guatemala, la opción de suscribirse electrónicamente a la recepción de contenido por parte de los medios impresos no siempre implica recibir un boletín. Al entrar a la página web de Prensa Libre (www.prensalibre.com), en la parte superior derecha se encuentra la opción para registrarse. Sin embargo, esta función lo único que hace es:

- Enviar al correo electrónico una copia de la edición impresa digitalizada. Es decir, se encuentra lo mismo que si se estuviese suscrito a la edición impresa.

- Brinda la opción de comentar las notas que son publicadas en la página web. Esto con el fin de que la empresa tenga un registro de qué dice cada quién y así poder regular la información. Lo cual, más que al lector a quién beneficia es al medio.

Y por último, permite que el lector tenga “beneficios y promociones”.



Siglo 21 es otro de los medios impresos que mayor influencia genera en la sociedad guatemalteca. Al registrarse en dicho periódico, se aprecia que los servicios que brinda a través del correo electrónico, son similares a los antes mencionados de Prensa Libre. Esta similitud de servicios lo único que propicia es poca competitividad en el mercado.

Por último encontramos a El Periódico. La suscripción electrónica a este medio conlleva recibir a través del correo electrónico un resumen de las principales noticias del momento. Además, incluye algunos links internos que el editor considera de interés para el lector. Sin embargo, la periodicidad con que se recibe esta información, no es diaria, lo cual no permite que el público tenga continuidad en el manejo de esta herramienta. Esta forma de presentar las noticias a través del correo electrónico, es quizás la más utilizada a nivel internacional; tal es el caso del periódico argentino “La mañana Neuquén”.





Por otro lado, se puede encontrar que en Guatemala existe una gran cantidad de periódicos sensacionalistas y amarillistas. Dirigidos muchas veces a un público incapaz de leer y es únicamente a través de la imagen que se informa. Desechar a un público analfabeto, representa por tanto, desechar la herramienta de boletines electrónicos a suscriptores del medio.

Si se pretende entonces que un boletín electrónico tenga periodicidad diaria, información actual y de interés, pero sobre todo, innovación multimedia; entonces ¿Realmente los medios impresos de Guatemala están cumpliendo con las expectativas?

La BBC (British Broadcasting Corporation) posee una página web que va dirigida hacia el público latinoamericano: BBC Mundo. Al ingresar (www.bbc.co.uk/mundo) y dirigirse hasta la parte inferior, se puede apreciar una sección exclusiva para videos. En dicha sección, diariamente se puede acceder al video denominado “En 1 minuto”. Este video consiste en la recopilación de las noticias más importantes a nivel internacional y pretende informar al lector por medio de material audiovisual, cuales son las principales noticias en solamente un minuto.


Además, este video cuenta con la opción de suscribirse a través de correo electrónico. Es decir, diariamente las personas suscritas a esta sección, reciben al correo el respectivo boletín de noticias.


¿Estaremos encaminándonos a este tipo de material en Guatemala?

miércoles, 7 de marzo de 2012

Dos ciudades, una historia


“La muerte es un remedio de la Naturaleza para todas las cosas y la Ley no tenía razón para ser distinta”. Tal vez usted, al igual que yo, nunca imaginó que algo que regularmente lo hemos catalogado como trágico, irreparable y doloroso, es a su vez un “remedio”.

Es así como se describe en el libro “Historia de dos ciudades” este proceso natural de los seres humanos. En realidad está totalmente ligado a la trama del cuento, pues Sydney, un hombre enamorado, mas no correspondido, ve en la muerte el “remedio” no precisamente para él, sino para el ser de quien está enamorado. ¿Increíble? ¿Triste?... INESPERADO

Y es exactamente así como se podría describir este libro, pues trama tras trama le hace enredarse en una historia que cuando comienza a tener el famoso “final feliz”, rápidamente le envuelve en otro. Como Arjona en su canción “Por qué es tan cruel el amor”: “me ata y desata y luego de a poco me mata, me bota, y levanta y me vuelve a tirar”, es exactamente ese el trayecto que le despierta esta historia.

Sí, muy interesante como desarrolla el autor la… ¿El autor? Sí, el autor. El famoso escritor Charles Dickens, quien 200 años después de su nacimiento, sigue cautivando, como en los principios, a los lectores, lo cual lo nos hace catalogarlo inmediatamente como uno de esos escritores que logran lo que no muchos: convertirse en un “Clásico”.

Y por ser precisamente eso, un clásico, es de interés público conocer un poco de su historia:

Y en efecto, un 7 de febrero 200 años atrás, en Portsmouth, Inglaterra, nace Charles John Huffam Dickens, uno de los más reconocidos escritores de la literatura universal.

A pesar de que la pobreza y las deudas siempre caracterizaron a su familia durante su niñez, a temprana edad, mostró interés por el estudio de la cultura y la lectura, especialmente de novelas picarescas. Su primer trabajo fue en una zapatería y posteriormente fue taquígrafo, pero fue su período de cronista en el “True Sun”, el que le abriría las puertas al mundo de las letras. Para 1834, Dickens se destacó como periodista político en el “Mornin Chronicle”, lo cual influyó en sus obras y hace que sea calificado como un escritor con “aguda crítica social”.

Esposo de Catherine Thompson Hogarth y padre de 10 hijos, con quienes viajó por un tiempo a Estados Unidos, hecho que no pudo evitar plasmarlo también en sus obras como lo hizo en “Notas de viaje Americanas”. Asimismo, continuó publicando obras que poco a poco le fueron dando prestigio. Entre las más reconocidas de ese período de su vida están: “Los papeles póstumos del club Pickwick”, “Oliver Twist” y “La tienda de antigüedades”. Este prestigio, le valió regresar a EEUU, en donde fue criticado por su postura anti- esclavista que manifestaba en “Notas de viaje americanas”, lo cual, como contraparte, lo obligó a escribir “Canción de navidad” a manera de reconciliación con la sociedad.

En 1858 se separó de su esposa. Algo que marcó un punto importante para la separación de la pareja fue cuando Charles fue al encuentro de María Beadnell, su primer amor. Después de este encuentro hasta los amigos de Dickens decían que había cambiado.

A pesar de su divorcio, Dickens continuó escribiendo y dando conferencias. Su amigo Wilkie Collins le brindó un lugar para vivir. Juntos escribían relatos e intercambiaban ideas para sus novelas.



En 1865 Dickens sufrió un accidente, un choque ferroviario. Luego usaría esta terrible experiencia para escribir historia El hombre-señal en la cual el protagonista tiene la premonición de un choque ferroviario.

Charles murió cinco años después del accidente, el 9 de junio de 1870, luego de sufrir una apoplejía. Aunque se trató de respetar su deseo de privacidad, un epitafio que decía: “fue simpatizante del pobre, del miserable, y del oprimido; y con su muerte, el mundo ha perdido a uno de los más grandes escritores ingleses” estuvo en circulación.  “Su gran sueño fue el de ser libre y lo consiguió siendo escritor.”

En efecto, la libertad no consiste únicamente en elegir qué hacer y qué no hacer. La libertad consiste en elegir el bien, pues al elegir el mal, me hace dependiente de algo (una mentira, un vicio, un sentimiento como la venganza) y por tanto, pierdo la libertad.

El “bien” que Dickens eligió y plasmó en el libro “Historia de dos Ciudades”, es hacer ver al lector, cómo una pequeña porción de agua que separa a Inglaterra de Francia, hace que existan dos realidades, dos sociedades totalmente opuestas, tanto en ideologías, como en aspectos culturales, políticos y económicos. Y eso refiriéndonos a dos países, sin embargo, esta es una situación que especialmente en los países de Latinoamérica, es fácilmente perceptible también dentro de un mismo territorio.

Y a modo de confesión, debo admitir que nunca había leído un libro de Charles Dickens. Lo oía mencionar, sí; vi la película de Oliver Twist, sí; pero nunca había tomado un libro ¡Qué manjar me había estado perdiendo! El dominio con el que el autor escribe y describe las ciudades, la política, la sociedad y los personajes, es notorio a primera instancia, lo cual me hace sentir que no solo me entretiene, también, a pesar del tiempo transcurrido, me forma e informa.

miércoles, 29 de febrero de 2012

"Libertad" es relativo...


Libertad de emisión del pensamiento. Es libre la emisión del pensamiento por 
cualesquiera medios de difusión, sin censura ni licencia previa... 

Así es como inicia el artículo 35 de la Constitución Política de la República de Guatemala, en el que hasta donde sabemos, abala legalmente la libertad de expresión a través de los medios.

Sin embargo, posiblemente estaríamos cayendo en una conducta que el analista Dan Ariely perfectamente describe en su libro "Las trampas del deseo", la cual consiste en que, dependiendo el factor con el cual se haga la comparación, así será la perspectiva que una sociedad puede tener sobre determinado hecho.


Adaptándolo a nuestra realidad, diríamos que nuestra sociedad, tiende a comparar la LIBERTAD DE EXPRESIÓN en Guatemala, con la que existe en países como China, Cuba, Venezuela y actualmente Ecuador (subjetivamente), por tanto, popularmente estamos conformes con lo que tenemos. Pero si en cambio, comparáramos la LIBERTAD DE EXPRESIÓN con la que existe en países como Estados Unidos, Inglaterra, Argentina, entre otros, sabríamos que nuestro derecho no florece en plenitud, especialmente cuando un periodista es amenazado, censurado o incluso asesinado. Lastimosamente, son cosas que aún permanecen en silencio.

Por tanto, la invitación es:

         "Seamos guardianes de la información...
             ... de la Libertad de Expresión..."

jueves, 16 de febrero de 2012

¿Cómo se mide la esperanza de un pueblo que no es de aquí ni de allá?


“El tamaño de mi esperanza es un manifiesto, una profesión de fe literaria dirigida a los criollos, a los hombres que en esta tierra se sienten vivir y morir, no a los que creen que el sol y la luna están en Europa”… 
Es así como una frase encierra todo lo que el escritor Jorge Luis Borges plasma en el libro titulado “El tamaño de mi esperanza”.

Con aires de revolución, de juventud, pero sobretodo, de patriotismo, Jorge Luis Borges hace un llamado a la identidad literaria de los pueblos americanos, para que no por idolatrar otras culturas menospreciemos la esencia de nuestro ser. Y es que este destacado escritor, supo enlazar cada momento de su vida y de la historia, a cada ensayo, cada verso y cada cuento:



Faltaban exactamente 4 meses para que se celebrara la última noche buena del siglo. Sí, era un 24 de agosto de 1899, cuando en la calle Tucumán 840 del barrio de Palermo, Argentina, nació Jorge Francisco Isidoro Luis Borges, quien llegaría a ser uno de los autores más destacados de la literatura del siglo XX. Nadie lo sospechaba, aunque de parte paterna siempre tuvo influencia en la poesía.

Es así como a los 4 años, Borges sabía ya leer y escribir, a los 6 escribe su primer relato, a los 9 su primera publicación en el diario El país y a los 15 se traslada, junto con su familia, a vivir a Suiza, en donde se ve influenciado por escritores expresionistas y simbolistas como Rimbaud,  Schopenhauer, Nietzsche, Chesterton, entre otros.

Hacia 1921, su familia se traslada a España, en donde influenciado por la Revolución Rusa, inicia a escribir temas políticos. Al año siguiente regresa a su ciudad natal, una vez instalado de nuevo en Argentina, escribe libros, publicaciones para revistas, poemarios, tangos y milongas. A partir de ese momento, inicia a escribir temas más filosóficos, arte narrativo y de opinión.

A finales de la década de 1930, una serie de sucesos trágicos se afilaron en su vida: la muerte de su abuela Fanny, la muerte de su papá, el inicio de una vida más independiente y responsable para con la familia, y un accidente que lo llevó al borde de la muerte por septicemia. Sin embargo, todo esto lo llevó a un momento de luz, en el que le permitió escribir una gran cantidad de relatos un tanto fantasiosos, pero de gran calidad.

En 1941, recibió el Premio Nacional de Literatura, en 1943 el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) y en 1944, recibe un premio aún mayor pero que no esperaba: conocer a Estela Canto, “una joven atractiva, inteligente, cultivada y poco convencional, que llamó su atención”, que aunque nunca fue un amor correspondido, le sirvió de musa para inspirar tantas obras literarias. En 1950, la  Sociedad Argentina de Escritores lo nombró presidente y para 1954, la obra de Borges, titulada “Días de odio”, fue llevada a la pantalla grande por el productor de cine Leopoldo Torre Nilsson.

Un momento de oscuridad se aproximaba a Borges. Tal como le había sucedido a su padre, también él estaba empezando a perder la vista, lo cual significaba que debía dejar de leer y escribir, mas no seguir con su carrera de escritor, ensayista y conferencista. Para 1960 él estaba ya completamente ciego, sin embargo, esto no fue impedimento para seguir escribiendo, pues decenas de publicaciones siguieron apareciendo.

En 1967, Jorge Luis Borges, de 68 años, contrae matrimonio con Elsa Astete Millán. Este matrimonio tuvo una duración de tan solo 3 años. Elsa estuvo en constantes conflictos con Doña Leonor, madre del escritor. Elsa describe a Borges como un hombre “introvertido, callado y poco cariñoso. Era etéreo, impredecible. No vivía en un mundo real”, lo cual hizo que para 1970 la pareja se hubiese separado.

Hacia 1975, Borges era ya un hombre jubilado, colmado de premios y reconocimientos, de obras y más obras. En este año muere la madre del escritor a los 99 años. A partir de ese momento, María Kodama, ex alumna de Borges, pasó a ser su secretaria y segunda esposa. Luego de su casamiento en Paraguay, se trasladan a vivir a Ginebra, en donde el 14 de junio de 1986, fallece a causa de cáncer hepático y enfisema pulmonar.


Algunas de sus muchas obras:

-       Cuaderno San Martín: libro de poemas publicado en 1929
-       El impostor inverosímil Tom Castro: cuento con temas del reconocimiento y la muerte
-       Hombre de la esquina rosada: cuento dedicado al escritor Enrique Amorim
-       Las ruinas circulares: cuento sobre las invenciones de un hombre imaginario
         El Zahir: cuento que explica el proceso de la escritura.

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*Imagen extraída de: http://eblogtxt.wordpress.com/2011/04/15/%C2%BFestaba-enamorado-borges-de-maria-kodama/






“El tamaño de mi esperanza”, un título realmente irónico… Sí, irónico pensar que algo tan grande como el deseo de Borges, representado en este libro, pudiese ser medido. Aunque para algunos probablemente utópico, lo cierto es que Borges se arma de valor para señalar directamente a cuantos por falta de valor o de identidad escriben “al son que les tocan” en este caso, de los europeos.

Al entrar a un centro comercial, seguramente encontraríamos con facilidad una librería dentro de él, o en el peor de los casos, una tienda de “de MUSEO”. Si nos dirigiéramos al fondo del pasillo, en la esquina más refundida, probablemente podríamos encontrar un libro que valga la pena leer y dedicar tiempo, disfrutar y compartir, de esos que pasan de generación en generación y su contenido sigue siendo trascendental. Lo que indudablemente encontraríamos en este tipo de librerías, sería una sección de libros llamada “de bolsillo”.

Lo triste no es llegar a esa sección, sino darse cuenta que algunos de los libros de esa sección, son ahora “Best Seller”. ¿Desde cuándo un libro Best Seller se convirtió en sinónimo de superficialidad? ¿Es que a caso estamos encaminados a dejar de lado la verdadera interpretación y análisis de la literatura pura? Con títulos como “Hijos del miedo”, “Cásate conmigo” y encabezando la lista: “Grandes chistes para chicos 3”. Afortunadamente tenemos el derecho a la libertad de expresión y eso incluye la diversidad de textos, pero es responsabilidad también de quien escribe, dejar un legado a la sociedad. ¿Están cumpliendo con esto los Best Seller del siglo XXI?

Por el contrario, en esta oportunidad, encuentro en la literatura de Borges un oasis de letras, y es aún más valioso, por darme cuenta lo difícil que es encontrar un libro de literatura escrito en forma literatura y no a manera de instructivo de televisor. En más de algún momento tuve que retroceder y leer de nuevo para poder comprender el texto, pero fue precisamente eso, lo que me hizo valorar el libro, pues descubrí que es así como sé que estoy leyendo la complejidad pura, que aprendo, porque viene de alguien que sus capacidades literarias están mil escalones arriba de las mías.

Y aún con esas capacidades de volver tan complejo un simple pedazo de papel, se preocupa en que a la vez sea accesible para todos, principalmente para su gente, quien tanta necesidad tiene de adquirir su propia identidad literaria, instruirse de forma correcta y crear nuevas formas de comunicarse. Como bien lo hace saber Jorge Luis Borges en su ensayo “El tamaño de mi esperanza”: “El idioma apenas si está bosquejado y de que es gloria y deber suyo (nuestro y de todos) el multiplicarlo y variarlo”

Finalmente, considero que “El tamaño de mi esperanza”, es como ese platillo tan delicioso que se deja de último para difuminar el mal sabor de una comida mal preparada, que en este caso representa tanta basura literaria que está ahora tan accesible, pero que gracias a ese manjar, el paladar queda satisfecho y con ganas de más.

La decisión es nuestra: Dejar que la literatura tome el rumbo que lo superficial desea, o hacer de ella una verdadera obra de arte. Si a caso usted lector, se inclinó por la segunda opción, "El tamaño de mi esperanza" es una buena opción para empezar a hacer de las letras una preciosa sinfonía...









Así es el Periodismo para Lourdes Hércules



“Así como es necesario conocer la oscuridad para entender la claridad,
la escasez para valorar la abundancia y
la guerra para amar la paz,
Así, es necesaria la investigación para darle sentido al periodismo y de esta manera,
Sacar a claridad lo que estuvo en oscuro,
Dar en abundancia lo que se tuvo en escasez
Y ser constructores de paz en un mundo de guerra”


Lourdes Hércules


miércoles, 8 de febrero de 2012

Así preparo el espresso


Voy saliendo de la universidad, de la Facultad de Periodismo, estoy de camino hacia mi casa. De pronto el celular suena con esa música tan desorbitante pero que me hace reaccionar y salir de ese estado medio hipnotizado en el que estoy por el desvelo.
-         -  Aló
-        -   Aló, ¿Lula?
-        -  Sí, ¿Quién habla?
-        -  Soy Sonia, te llamo porque vine de México. Vine a Guatemala a traer una papelería que dejé aquí antes de irme, pero me voy el sábado y quería que nos juntáramos antes de regresarme
-        -  ¡Sonia! ¡No lo puedo creer! Claro que tenemos que juntarnos. ¿Te parece juntarnos a tomar un café?
-       -   PERFECTO…






Dos años sin vernos, y todo resumido en un café, en un espresso. Así pasa con cosas a veces simples, pero tan bellas de nuestra vida: reencuentro con un amigo, una reunión informal de trabajo, concretización de proyectos, remedio para el desvelo, desahogo de penas, y por qué no, para empezar bien el día. Todo esto, absorbido por esa pequeña taza.

Al mejor estilo italiano, el espresso es así, pequeño, pero fuerte…

“Dime cómo escribes y te diré quién eres…” De cierta forma me siento identificada con esa descripción y por tanto, así es lo que escribo. Mis mejores inspiraciones van siempre acompañadas de un ESPRESSO. Este será entonces, un espacio en el que las cosas de la vida entran a formar parte de un espacio virtual llamado Otro Espresso…